Als meus pares

Soy quien soy gracias a ellos.

Mi madre es verano, calidez y amor en forma de refugio.

Mi padre es invierno, serenidad y claridad y su forma es la dirección.

Se complementan y me quieren con mis luces y mis sombras, con mi mal humor y con mis abrazos largos y dulces.

Y, una de las cosas más valiosas que creo haber aprendido, es el hecho de haberlos aprendido a querer.

De querer, ya los quería, claro. Me refiero que ahora los quiero bien, los quiero por lo que son y por lo que me han dado y, también, por lo que no me han dado y he aprendido a darme yo.

Gracias a ellos, hoy soy una chica de ventiesiete años que sigue andando hacia la vida con la certeza de que están apoyándome y animándome a seguir, con las puertas de sus casas y sus corazones abiertas de par en par.